Crónicas epopéyicas de la Neuroevolución, Neurohumanidad, Neurocultura y Neuroeducación: un punto d’incontro

Reflexión-breve ensayo: La tendencia NEURO ¿más que una tendencia?

“¿En el conocimiento es cierto “meditar para editar”, para editar conceptos y generar creación? ¿Los sistemas educativos actuales, tan en busca de atacar constantemente con información, están logrando que nuestros estudiantes se informen pero no reformen la matriz cognitiva personal y social?”…….” En la búsqueda de una teoría estratégica para la educación es evidente que se debe dar una explicación a los procesos               humanos en todas las esferas, siendo esto una necesidad epistemológica, para poder fundamentar las futuras “estrategias” como verdaderas teorías científicas”.

Tomado de: Grégory Alfonso García Morán. OCIO: CREATIVIDAD Y APRENDIZAJE DE LO DIVINO Y LO HUMANO – UN DILEMA MAL ENTENDIDO EN EL PARADIGMA EDUCATIVO CONTEMPORÁNEO” . Revista Médica Sánitas v.12 fasc.3 p.54 – 65 ,2009.

Autor: Grégory Alfonso García Morán, MD

Grégory Alfonso García Morán, MD.  Pensador-Intelectual-Educador-Historiador-Divulgador

Profesor Experto, Ciencias Médicas y Cátedra de Historia de la Medicina-Humanidades-Cultura Médica, Facultad de Medicina, Unisánitas(Bogotá, Colombia), Organización Sánitas Internacional-OSI-.

Correspondencia: gregalfgm@gmail.com

El fenómeno contemporáneo de las Neuro-CIENCIAS que explica el ser-estar-hacer humano, se ha catapultado de manera claramente ominosa, prueba de ello, el cada vez más logarítmico y geométrico flujo de información en la internet y en los medios de comunicación.

¡Todo tiene sitio y lugar, una abscisa y una ordenada!  ¡La Historia no escapa a ello!  Es por ello, que debemos tener un plausible punto de partida para ser neuronauta(¡neologismo que espero me dé licencia creativa la lengua española, pero que someramente buscando en la red: lo encuentro!) en este nuevo escenario de lo “Neuro” y de las “Neuro”.

Así por encima grosso modo, si enumeramos algunas de estas subtendencias dentro de una tendencia(como es lo que es y está sucediendo), tenemos situaciones ahora verosímiles(¡antes inverosímiles!), tales como: Neurolúdica, Neuroeducación, Neuroética, Neurocreatividad, Neuropolítica, Neuroeconomía, Neurofilosofía, Neuromarketing, Neuroinformática, Neuromatemática, Neurobiología, Neuroestética, Neurosociedad, Neuroarte…y esperemos aún, a una gran cantidad de vocablos que a futuro aparecerán con este N-prefijo.  Hay entonces una verdadera pandemia de “neuro-neo-logismos”(si la lengua madre me lo permite y me da licencia creativa lo crearía, pero por segunda vez, lo encuetro en la internet).

Si la suma inextricable de ciencia, arte y espiritualidad como campos emergentes en la evolución humana, se dan a llamar como Cultura, en esta tendencia contemporánea en definitiva se debe hablar de “Neurocultura”, es decir “una cultura basada en el cerebro”, como es expuesto en el libro intitulado de igual forma, del médico-neurocientífico español Francisco Mora(1).

Un origen aparente de esta “Neuro-tendencia(si es que me es permitida la licencia para este neologismo, el cual por tercera vez, me encuentro ya existe en la internet)” es la necesidad perenne del ser humano, de la búsqueda de una respuesta al problema mente-cuerpo, necesidad que a lo largo de la historia de la civilización occidental(lo que nos es más próximo, porque si hablamos de las civilizaciones orientales… sería larga cosa para temática de otra disertación) renace por enésima vez en la segunda mitad del S.XX, con el advenimiento de una nueva filosofía de la mente, circunstancia que dio nacimiento a los modelos de “Emergentismo Sistémico”, corriente que postulaba el surgimiento de la conciencia a partir del océano de la materia. 

Como recuerda en su obra el gran catedrático de Antropología filosófica y de Historia de la Filosofía española en la Universidad de Deusto(España)– Carlos Beorlegui-, este emergentismo surge como una propuesta inicial del político, filósofo y economista británico John Stuart Mill(1806-1873), y es potenciado y estructurado por pensadores como el psicólogo-etólogo británico Conwy Lloyd Morgan(1852-1936) y el filósofo australo-británico Samuel Alexander(1859-1938). Este emergentismo ha sido planteado difusamente desde una amplia diversidad de supuestos teóricos, siendo figuras históricas sobresalientes Mario Bunge(Emergentismo Sistémico), Karl Popper(Emergentismo Interaccionista), John Searle(Emergentismo Materialismo Biológico), Javier Monserrat(Emergentismo-Ontología autocreativa de la materia), Pedro Laín Entralgo(Emergentismo-Estructurismo Dinámico), y autores ulteriores como Edgar Morín, Roger Wolcott Sperrry, Gerald Maurice Edelman, Francis Crick, José Ferrater Mora, José Luis Pinillos y Faustino Cordón, entre otros(2).

Es evidente que estas semillas emergentistas plantadas, abonadas y cultivadas por todo el fragor de la filosofía, la espiritualidad y la ciencia fáctica a lo largo del S.XX y el naciente S.XXI, ha producido y sigue produciendo un efluvio de teorías, relecturas, corrientes y movimientos NEURO(“neuromovimientos”, neologismo que espero me dé licencia la lengua para crear, pero que nuevamente por cuarta compruebo que existe en la internet).

Dice el escritor, abogado,economista, pensador y divulgador científico Eduad Punset: “El cerebro humano, la máquina que controla en último extremo la vida, es constante objeto, de atención, estudio y experimentación por parte de las inteligencias más agudas de nuestro tiempo.  De él, de esa máquina asombrosa, dependen cuestiones tan aparentemente distantes entre sí como la digestión de alimentos que comemos o nuestra libertad de elección. ¿Cómo toma el cerebro decisiones que nos permitan sobrevivir?”(3).  ¡Y sí¡ El S.XX han dado algunos por llamarlo el siglo de los genes y la genética, y este promesero S.XXI parece ser que es el siglo de lo NEURO.

Concatena a esta idea, el como el BRAIN Initiative (Brain Research through Advancing Innovative Neurotechnologies/Brain Activity Map Project) auspiciado por el gobierno del presidente estadounidense Barack Hussein Obama II, proyecto que inició el 2 de abril del 2013, bajo la dirección general de Cornelia Bargmann del The Rockefeller University y Bill Newsome de la Stanford University, pretende hacer una millonaria inversión para neuro-investigación(4).

Para el que escribe estas brevísimas líneas de afianzamiento a la inauguración de este nuevo espacio de difusión y divulgación que hemos llamado “EduNeuro”, viene a la memoria(o Neuromemoria? –claro, hay memorias inflexibles de silicón-) un texto del filósofo español José Lorite Mena: “Cada época se caracteriza por el campo de lo posible que definen no sólo las teorías o las creencias vigentes, sino también la naturaleza de los objetos accesibles al análisis, los medios para estudiarlos, la manera de observarlos o de hablar de ellos.  La lógica sólo puede actuar dentro de esta zona”(5). Situación también ratificada por el antropólogo mexicano Juan Carlos Zavala Olalde quien en ese hilo de discusión afirma: “Comprender al ser humano tiene sentido y es posible si se comprende el contexto en el cual se generan sus explicaciones”(6).  Concluyendo, el contexto matricial humano ha cambiado, la ciencia es una vivencia formal del ser-estar humano en esta transición de milenios, y con el nuevo status quo del avance de conocimiento científico sobre la naturaleza de las cosas, es más que evidente lo que hoy sucede y seguirá sucediendo, como lo afirma el neurocientífico Erik Kandel: “La ciencia ya no es un tema exclusivo de los científicos, sino que se ha convertido en una parte integral de la vida moderna y la cultura contemporánea”(7).

Zavala Olalde buscando los orígenes de este simio civilizado que fungimos ser-estar, diserta sobre la escencial importancia para definirnos como somos-estamos, de nuestra morfología, nuestra capacidad para generar cultura y en especial nuestra alta facultad lingüística; y con ello nuestra naturaleza como Homo bioculturalis sapiens(6).

¿Y entonces? ¿Somos culturales o bioculturales? Bueno, digamos que somos biológicos y neurobiológicos, y digamos que somos bioculturales.  La condición de lo humano es indefectiblemente a todas veras social y son bastiones las representaciones sociales constructivistas colectivas, y entonces reconceptualizando me atrevo a afirmar que somos ávidamente Homines bioculturalis sapientes.

Para finalizar, quisiera agregar que en esa búsqueda eterna e infiniquitable de quiénes somos –cerebrales afirman unos, discuten otros, niegan otros….mentales afirman unos, discuten otros, niegan otros…-esperemos entonces, hacia dónde apunta la brújula de la ignorancia quien es compañera indisoluta del saber absoluto.  Recordando al Profesor Marco Aurelio Alzate Monroy(Universidad Distrital de Bogotá) “Sólo el que ignora que ignora cree que en el mundo hay una certeza fundamental que lo hace predecible……Es inútil evitar la incertidumbre. Debemos aceptarla y abrazarla, venga de donde venga (aleatoriedad, caos o ambos -caos cuántico-)”….Facilitemos la evolución natural: Convirtámonos en Homo Ignorens Sapiens y dejemos que se extinga el homo ignorens ignorens (rápido antes de que le haga un daño irreparable a toda la familia de homínidos que habitan hoy el planeta)”(8), puedo vociferar que felizmente entonces la incertidumbre nos blinda de las falsas realidades y de las realidades que fingen serlo, y nos da apertura a la “a-disciplinaridad” que exige la búsqueda de verdades, en relación a lo que somos-estamos, nuestro pretérito y nuestro futuro.

Referencias

1.Mora, Francisco.  Neurocultura-una cultura basada en el cerebro-. Alianza Editorial. Madrid(España). 2007.

2.Beorlegui, Carlos.  Los emergentismos sistémicos: un modelo fructífero para el problema mente-cuerpo.  Pensamiento Revista de Investigación e Información Filosófica. 2009; 65(246): 881-914

3.Punset, Eduardo.  Por qué somos como somos. Colección-Punto de Lectura-. Editora Santillana-Aguilar-Altea-Taurus-Alfaguara S.A. 2010; p. 103.

4.Working Group National Institutes of Health/Advisory Committee to the Director. Brain Research through Advancing Innovative NeurotechnologiesSM(BRAIN). The Brain Iniciative.  Retrieved 17 October 2014(last modified).  Disponible en: http://www.nih.gov/science/brain/  Fecha de consulta: 7 de marzo del 2013.

5.Mena, José Lorite.  El Animal Paradójico. Edit.um-Ediciones de la Universidad de Murcia. Tercera Edición. 2010;p.195. 

6.Zavala Olalde, Juan Carlos.   El conocimiento de lo humano por las definiciones de nuestra especie y el contexto en el cual son propuestas.  Theoria. 2010; Vol. 19 (2): 71-77.

7.Kandel E.  En búsqueda de la memoria-El nacimiento de una nueva ciencia de la mente-. Katz Editores.  Primera Edición. Buenos Aires(Argentina). 2007(Traducción a partir de original en inglés del 2006); p.15.

8.Alzate Monroy, Marco Aurelio. La Pesada Cola del Homo Ignorens Ignorens“, V Encuentro Interuniversitario de Complejidad, Bogotá, septiembre de 2014 (presentación). Disponible en: http://comunidad.udistrital.edu.co/malzate/  Fecha de consulta: 8 de marzo del 2013.

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